Publicado: 18 de Julio de 2015

Traslado del gato a la clínica:
Los gatos son animales muy estresables que toleran mal los cambios en su entorno y en su rutina. La visita a la clínica, aunque sea una vez al año para revisión y vacunas, es un momento que puede causar mucho estrés al gato: salida de casa, viaje en coche, entorno desconocido y hostil, otros animales (otros gatos, perros etc).
Lo ideal para transportar al gato a la clínica es un transportín cerrado, rígido, con abertura delantera o superior. El animal se siente seguro y a la vez puede ver el entorno. Para evitar el rechazo al transportín, unos días antes de la visita, sería recomendable dejar el transportín abierto a su alcance con comida o algún juguete dentro, ya que el gato con su curiosidad innata, entrará a inspeccionarlo y se familiarizará con él. También puede ayudar el poner feromonas en spray ( Feliway) dentro del transportín ya que estas feromonas tranquilizan al animal. 
En resumen, hay que preparar la visita al veterinario y no forzar al animal, siempre que se pueda.